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miércoles, 20 de abril de 2011

Gavdos, la nueva era. Capítulo 1 - 2ª Parte

Capítulo 1: Larga vida al rey de este dulce hogar.

En DO mayor


Negras y corcheas revolotean por mi cabeza, no hay día que no practique un par de horas de ese piano de pared que le da sentido a mis momentos de extrema soledad, de los que ni yo puedo aguantar. Ese piano estaba en esta casa cuando me instalé. Conseguí el barato alquiler de esta casa situada en la isla de Gavdos. Me encanta esta isla. Estoy componiendo una melodía para esta preciosa isla.

Me decidí por esta isla poco antes de salir de España. La soledad era imprescindible en mi rumbo y de siempre me ha gustado el Mediterráneo. Una isla seria perfecta y ¿Qué país con más isla en el Mediterráneo que Grecia? Poética y misteriosa, la histórica Grecia. Quiero que Zeus tome un asiento en primera fila para escuchar esta melodía.

Cuenta la flamante historia de la Odisea, que Ulises huyendo de la guerra de Troya vino hasta Gavdos y se mantuvo atrapado durante siete años por el reino de una ninfa llamada Calypso. Me siento tan cautivado como Ulises. Esta mezcla de playas y acantilados y sus escasos cincuenta habitantes sobres sus pocos kilómetros cuadrados, hacen que sea el lugar perfecto para que esta melodía vaya a buen fin.

Con un pequeño puerto donde hay no más de veinte barcas para conectarse con Creta donde se haya el aeropuerto. Solo se contempla las tierras de Creta y un islote más pequeño llamado Gavdopola. Debido a esa cercanía con Creta, Gavdos recibe un pequeño número de curiosos turistas que viene para deleitarse de los encantos que cautivaron al mismísimo Ulises. Muchos misterios envuelven esta pequeña isla, pero muy pocos saben de su existencia. 

Es muy fácil aprenderse todo sobre esta isla, Gavdos se compone de tres pequeños pueblos en el que solo Kastri tiene acceso a internet. Me atrae la idea de estar desconectado del mundo, no quiero saber nada de nada ni de nadie. En Kastri es donde se ubican las oficinas y solamente cuenta con un policía, lo cual quiere decir el poco delito que se comete en esta isla. En verano esta isla asciende a tres mil habitantes sobre todo turistas a los que les llaman la atención la bioenergía que desprende este islote. Se han encontrado restos que pertenecen al neolítico, pistas del pirata Barbarroja, un naufragio de San Pablo antes de ir a Roma para ser juzgado, Ulises en su odisea, muchos mitos y leyendas para tan pocos metros cuadrados. Las ruinas que aún quedan de un imperio bizantino con más de ocho mil habitantes, un antiguo asentamiento romano, la caverna de la ninfa o un misterioso cementerio sin identidad hablan de su pasado. Mientras toco el piano, voy imaginándome las historias que han podido suceder en este islote.

Los ecoturistas eligen Gavdos para alejarse del mundo que les rodea en busca de paz y tranquilidad. Bosques, playas, pueblos humildes y pintorescos…etc. cada rincón es un paisaje nuevo. Busqué la cabaña más rebuscada de toda la isla, para encontrarla hay que atravesar un bosque de cedros y justo después se encuentra mi cabaña, a pocos metros de la playa de Potamos. Potamos es la playa más bonita que he visto en mi vida, aunque tampoco he visitado muchas playas en mis veintisiete años de vida.

Tengo grabada esa melodía en mi cabeza. Cuando voy a la playa oigo la melodía acompañada con el suave oleaje, cuando me aproximo a los acantilados suena con un per turbante sonido de olas chocando con las rocas o simplemente cuando salgo con mi barca a pescar para escucharla  en silencio a excepción del trinar de unas gaviotas y unas escasas y tímidas  olas chocando con mi barca mientras contemplo la isla desde la lejanía.

Perfecta isla para empezar de nuevo, he vuelto a nacer. Ahora disfruto de estos momentos. Me adentré a la intrigante soledad que me llama desde pequeño y he acertado en complacer a mis instintos. Suerte que toco el piano para combatir los momentos en los que la soledad se hace tan profunda que el miedo invade mis sentimientos, suerte que encontré esta isla, suerte... ¿Qué me deparará la suerte? Aunque puede parecer una locura, creo que adentrarme en esta aventura es lo más cuerdo que he realizado en mi vida. Prefiero esta locura real a esa mentira sobriedad que soportaba en mi niñez y que alborotaba mis pensamientos. Creo que esta melodía la voy a titular...En Do mayor...el acorde más alegre que conozco.

Lo prometido es deuda, parte 2 de mi libro

Hoy es miércoles y los miércoles prometí publicar una nueva parte de mi libro. Aqui os dejaré algunas fotos de la tierra en donde transcurre la historia.













Un lugar tranquilo, mágico y lleno de vitalidad.

viernes, 15 de abril de 2011

Inspiración en la música

Como dije en otros post, estoy escribiendo un libro, lo he titulado "Gavdos, la nueva era"(tenéis los enlaces a la derecha y a la izquierda de los primeros capítulos). No es fácil, la inspiración viene por momentos. necesito de buena música para conseguir aprovechar esos momentos. La música la busco en Youtube y hay miles. Solo tienes que buscar la adecuada para el momento que atraviesa la historia. Os dejo algunas:






miércoles, 13 de abril de 2011

Gavdos, la nueva era. Capítulo 1 - 1ª Parte:

 Capítulo 1: Larga vida al rey de este dulce hogar.

Como ese niño de 5 años.

Un cambio. Veintidós años de mi vida buscando las piezas para cambiar de vida, eso es lo que deseaba. Un cambio. Con esa edad son muchas las inquietudes, ¿Qué universidad escoger?, ¿Quién será la madre de mis tres hijos?, ¿Que hago para conseguir una moto?...etc. Yo solo tenía una única inquietud. Me preguntaba constantemente, como salir de aquí.

Estaba claro que en mi cabeza no se respiraba normalidad, donde otros jóvenes elaboraban su futuro y tenían ilusiones familiares, yo no tenía nada. Estaba vacío, solo quería huir de esa vida. No lo podía remediar, como ese crío de 5 años que ve el quiosco de gominolas. Es tan tentador saborear una gominola con 5 años que clama al cielo con gritos y llantos para que su manjar le sea concebido. Llevaba veintidós años siendo ese niño de las gominolas.

Evidentemente mi tentación venia innata, llevaba conmigo toda la vida. Desde que tengo uso de razón solo quiero estar solo, arreglármelas solo, vivir en la soledad, no dar explicaciones, disfrutar de este mundo y de sus maravillas, los animales, el mar, sus paisajes,....quería despertarme a la vez que asoma el sol tras ese largo horizonte de mar que baña las costas de mi humilde y culta casita.

Debía fingir, pero era agotador y cada vez el niño de las gominolas clamaba más alto al cielo y ya empezaba a sentir como mi cabeza cada vez dirigía con menos soltura esa sinfonía de gritos y llantos en los que sonaba un ensordecedor ¡HUYE!

Nunca me he regalado nada, pienso que al contrario, me he quitado todo lo que tenía, pues considero que me he quitado mi niñez y adolescencia. Era hora de ir hacia la gominola por mí solo y no esperar al adulto que me la facilite solo por el hecho de no volver a escuchar esos llantos y gritos. El hecho de no tener familia tranquilizaba mi inquietud, pues podía huir sin dar una simple explicación. No creo que unas monjas que no entendían por qué no compartimos las mismas creencias religiosas, les importe mucho mi ausencia.

Ahora después de vivir cinco años fuera, se puede decir que me estoy labrando mi futuro y que tengo mis ilusiones "no" familiares. huí de esa vida que solo me había servido para planear como y donde escaparme y di el paso gracias a los ahorros de una paga que me concedieron desde pequeño por el abandono de mis padres y los cuatro años que llevaba trabajando en el campo, tengo dinero suficiente para realizar mi sueño. Esa gominola cada vez estaba más cerca, el niño estaba acercándose hacia el quiosco con esa cara, mezcla de llanto y felicidad que le ha dejado esta agridulce experiencia.

Llevo cinco años sin escuchar a ese pequeño crío que lloraba por esas gominolas, ahora miro al horizonte y tras este largo mar, veo como el sol se despide por hoy, ya veremos como brilla mañana.


Mi libro: Gavdos, la nueva era.

Tuve una idea en la cabeza, una historia, historia que venia con imágenes, un mundo en mi cabeza, muchas historias sueltas, pero, una historia. Me alucinó tanto mi historia, que quise reflejarla con lápiz y papel, con música otorgadas a esas escenas, con imágenes de sucesos. Una historia que probablemente no cautive ninguna mente para engancharla, solo la mía. Pero con mi mente basta, basta para que yo quiera plasmar mi historia en un libro. Y quien sabe si ese libro, algún día, le pueda interesar a alguien.


Mi historia trata sobre un personaje muy peculiar, que en busca de soledad se marcha hacia Gavdos. Gavdos es una isla al sur de Grecia, justo abajo de Creta, que cuenta con apenas 50 habitantes. Os invito a que conozcáis mas sobre la isla navegando en la red. A este personaje le van a ocurrir circunstancias que no solo lo harán cambiar a el, sino que también harán cambiar el mundo.


Os iré dejando los capítulos poco a poco para que podáis seguir su historia.


Esta silla se encuentra en la isla de Gavdos.